06 julio 2009

La reina en el palacio de las corrientes de aire

Millenium 3. La reina en el palacio de las corrientes de aire
Millenium 3. Luftslottet som sprängdes
Stieg Larsson
Destino 2.009 (Stieg Larssen 2.007)

Trad Martin Lexell

854 pags


Como ya imaginábamos, Lisbeth no está muerta, aunque no hay muchas razones para cantar victoria: con una bala en el cerebro, necesita un milagro, o el más habilidoso cirujano, para salvar la vida. Le esperan semanas de confinamiento en el mismo centro donde un paciente muy peligroso sigue acechándola: Alexander Zalachenko, Zala. Desde la cama del hospital, y pese a su gravísimo estado, Lisbeth hace esfuerzos sobrehumanos para mantenerse alerta, porque sabe que sus impresionantes habilidades informáticas van a ser, una vez más, su mejor defensa. Entre tanto, con una Erika Berger totalmente inmersa en las luchas de poder y las estrategias comerciales del poderoso periódico Svenska Morgon-Posten, en horas bajas tras el descenso de las ventas y de los anunciantes, Mikael se siente muy solo. Quizás Lisbeth le haya apartado de su vida, pero a medida que sus investigaciones avanzan y las oscuras razones que están tras el complot contra Salander van tomando forma, Mikael sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de Lisbeth. Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento, así que Kalle Blomkvist tendrá que ingeniarselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacecerle saber que sigue allí, a su lado, para siempre.

Pues desgraciadamente, con este número se acaba la serie de Millenium, fantástica, pues demuestra que no es difícil escribir bien, crear un relato interesante y que llegue a todos, especialmente, escribir mas de 2.400 páginas, y que la gente que normalmente no lee, se enganche con los libros. Por ello, digan lo que digan los críticos, es una fantástica serie. El público nunca se equivoca.

En este libro, asistimos al fin de la serie de dos novelas, dedicadas a Zalachenko, con una Salander muy mermada y con un Blomkvist siguiendole el rastro. El libro no desentona de las anteriores entregas, y, merece la pena leer, aunque sus héroes sean excesivamente estereotipados.